• El Fonden podría ser objeto de corrupción y ser usado electoralmente; urge transparentarlo.
  • Se debe privilegiar el bienestar y la seguridad de la gente en los estados afectados.

La reconstrucción de la Ciudad de México corre el riesgo de convertirse en un negocio muy jugoso para las mismas empresas inmobiliarias, responsables de parte del desastre provocado por el terremoto del 19 de septiembre, advirtió Roberto Pantoja Arzola.

De acuerdo con el presidente del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el Fideicomiso Fondo Nacional de Desastres (Fonden) se está convirtiendo en un premio muy atractivo para los gobiernos de los estados afectados, y podría ser que difícilmente lleguen a quienes realmente necesiten los recursos; su opacidad lo convierte en objeto de la corrupción.

Lamentó que tanto el presidente Enrique Peña Nieto, como Miguel Mancera, gobernador de la Ciudad de México, estén actuando sin tener la información necesaria; “ni hay un censo sobre los edificios dañados en el país, ni hay peritajes que deslinden responsabilidades de empresas y directores de obra”.

Y consideró que es una falta de ética solicitar donativos a la población para impulsar los programas de apoyo gubernamentales; “la gente ha estado donando, y lo está haciendo espontáneamente; generalmente a través de organizaciones de la sociedad civil, más confiables que el gobierno”.

Incluso, dijo, los gobiernos federal y estatales cuentan con recursos para enfrentar la situación; “no se vale que quieran saludar con el sombrero de los ciudadanos, como ya lo estaría haciendo Graco Ramírez en Morelos si es cierto que está confiscando los apoyos para concentrarlos y luego repartirlos como una dádiva de su gobierno”.

En estos momentos, dijo, el gobierno y los partidos políticos deben trabajar codo a codo con la ciudadanía; “se trata de recursos públicos que pertenecen a los mexicanos, y hasta donde yo sé, los ciudadanos han estado demandando que se destinen efectivamente a los afectados y a la reconstrucción del país”.

Como un ejemplo explicó que los estados más afectados son Chiapas, Oaxaca, Morelos, la Ciudad de México, en ese orden, y no obstante, según Sin Embargo (6 de octubre), será el estado de México el que recibirá más recursos del Fonden (222 millones de pesos) “sólo porque su gobernador hizo la declaratoria de emergencia para todos los municipios y porque tiene urgencia de legitimarse, y sólo hubo afectación en 10 municipios”.

En contraste, dijo, hay localidades enteras en Chiapas, Oaxaca y Morelos que han estado denunciando la ausencia de ayuda; “no es posible que la gente se haya tenido que movilizar, e incluso asaltar, prácticamente, centros de acopio para hacerse visibles ante la voluntad de ignorarlos de los gobiernos”.

Añadió que varias organizaciones de la sociedad civil, como México Evalúa, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria y Nosotrxs, han denunciado la opacidad en el manejo de los recursos del Fonden; “está bien que el gobierno federal esté trabajando en transparentar su uso, pero mientras sigan actuando de manera apresurada u ocurran cosas como las del estado de México no serán los ciudadanos los que ganen”.

De hecho, recordó la denuncia de Artículo 19 contra Peña Nieto y Miguel Ángel Mancera por manejar la información para su provecho y por obstaculizar la información sobre aspectos que podrían permitir a la ciudadanía tomar decisiones efectivas para protegerse, enfrentar la emergencia y resguardar o recuperar su patrimonio.

Un ejemplo del uso deficiente de los recursos, es el apoyo de 120 mil pesos para quienes sufrieron pérdida completa de su casa, según ofreció Peña Nieto en Chiapas, porque con eso se puede construir una casa de dos habitaciones, según explicó el propio presidente; “no le bastó esa broma de mal gusto; además les recomendó que hicieran tandas para reconstruir”.

“Nosotros propusimos, dijo, un programa de reconstrucción fondeado mediante el uso eficiente de recursos; y eficiencia implica moverlos de donde se están usando mal, como el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, que a la fecha está plagado de irregularidades, de las pensiones de los expresidentes, que es un gasto inútil, de gastos superfluos de funcionarios e instituciones públicas y de recursos de los mismos partidos políticos, pero hasta ahora hemos sido ignorados”, dijo.

Sobre la Ciudad de México, recordó que el gobierno se apresuró a remover los edificios colapsados sin hacerles un peritaje, que no revisó los dictámenes de los directores de obra de los edificios nuevos colapsados y dañados y que, por lo tanto, no se han deslindado responsabilidades suficientemente.

Ante ello, consideró, el Plan de Reconstrucción de Mancera, avalado por Peña Nieto, se podría convertir en una invitación para que las mismas empresas inmobiliarias y los mismos directores de obra responsables de parte del desastre, vuelvan a hacer de las suyas y vuelvan a poner en riesgo a la gente; “parecería que las centenas de fallecidos, muchos ocultados por el propio gobierno, según reportó Animal Político, no les fueron suficientes”.

Hay que tener cuidado, consideró, el negocio inmobiliario es muy grande, y es posible que para algunos, en el gobierno y en la iniciativa privada, el dinero sea más importante que la vida humana, y eso es muy peligroso.