El gobernador Silvano Aureoles Conejo tiene derecho a aspirar a la presidencia de la República; a lo que no tiene derecho es a comprometer el futuro de Michoacán con acciones que, parece, buscan la aprobación del presidente Enrique Peña Nieto, señaló Roberto Pantoja Arzola.

De acuerdo con el presidente del Comité Ejecutivo Estatal del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), las ambiciones políticas del gobernador michoacano lo han llevado a ser un político inacabado: no ha terminado ninguna de las encomiendas que le ha dado la ciudadanía con su voto.

Para el dirigente partidista, los enroques en el gabinete de Aureoles Conejo no parecen encaminados a mejorar el desempeño de su gobierno; “entre los movimientos más preocupantes está el de Juan Bernardo Corona, actual titular de la Secretaría de Seguridad Pública a la Secretaría General de Gobierno; eso indica que mantendrá su tendencia de represión contra activistas sociales y opositores”.

Recordó que Bernardo Corona fue acusado, durante su paso por la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guerrero, de extorsionar a los policías ministeriales, con pagos de entre 50 mil y 200 mil pesos para otorgarles el cambio de adscripción.

Lo peor en su carrera no ha sido lo de Guerrero, consideró; “ha sido su trayectoria en Michoacán, él es responsable directo del asesinato de 4 comuneros de Arantepacua, en abril de este año, de los golpes y detención contra ecologistas que se manifestaban contra las obras del nuevo camino a Santa María el 12 de octubre y la represión reciente contra los normalistas”.

Queda Claro, dijo, que Silvano Aureoles, en la misma línea que Miguel Ángel Mancera, quiere demostrarle a Peña Nieto que tiene capacidad para gobernar al país, mediante el uso de la fuerza contra el descontento, igual que han hecho Calderón Hinojosa y el actual presidente de la República, “y eso, definitivamente, afecta a Michoacán”.

En lugar de utilizar la violencia contra la disidencia, como cualquier dictador, Aureoles Conejo debería establecer espacios de diálogo; “no ha podido generar seguridad para los michoacanos; el crimen organizado avanza en la entidad, la violencia se incrementa y Silvano actúa contra quienes tratan de hacer algo por la entidad”.

El enroque de Pascual Sigala Páez, advirtió, tampoco es buena noticia; deja el su curul en el Congreso para incorporarse al gabinete, posiblemente a la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroalimentario. “Cuando Aureoles Conejo pasó por esa secretaría, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, sólo beneficio a los grandes capitales y marginó, prácticamente, a la mayoría de los campesinos de los programas agrarios; en aquel tiempo Sigala Páez fue subsecretario”.

Con la salida de Sigala del Congreso, explicó, Aureoles Conejo no pierde a un incondicional en una posición estratégica, pues en lugar de Sigala quedará Antonio García Conejo, hermano del gobernador. “Con ello podrá seguir manejando los hilos del Legislativo michoacano a favor de sus intereses. Silvano pedirá licencia, pero seguirá manejando el gobierno”.

Eso, a decir del presidente del CEE de Morena, no beneficia a Michoacán. Si Aureoles Conejo quiere dejar la gubernatura para buscar la presidencia, debe hacerlo al cien por ciento, para que el estado pueda trabajar adecuadamente. Si quiere continuar en el gobierno, que lo haga como gobernador, pero realmente comprometido con el estado y no con sus intereses y los de sus amigos.