Los jóvenes en Michoacán enfrentan serias dificultades que limitan su desarrollo pleno y, por lo tanto, el desarrollo de la entidad. Lo más grave es que son vulnerables a ser extorsionados por las fuerzas públicas y a ser copados por el crimen organizado, afirmó Roberto Pantoja Arzola.

De acuerdo con el presidente del Comité Ejecutivo Estatal del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), es fundamental impulsar programas enfocados a protegerlos, generar mejores oportunidades y, sobre todo, aprovechar todo su potencial para el desarrollo del estado.

Consideró que los jóvenes demostraron que están comprometidos con el país luego del terremoto del 19 de septiembre; “ellos estuvieron ahí cuando se les necesitó, buscando gente atrapada, apartando escombros, administrando centros de acopio, prestando sus casas a los damnificados. Ellos estuvieron ahí, y en cambio el Estado y la sociedad les limitan sus oportunidades”.

El campo laboral, ejemplificó, ofrece pocas oportunidades para ellos; exige mucha experiencia y paga salarios muy bajos. Más aún, los profesionistas difícilmente encuentran empleos en las áreas en que se prepararon, por eso se ven obligados a colocarse en empresas que poco o nada tienen que ver con su profesión, de manera que la falta de experiencia se extiende.

Más grave aún es que las universidades van reduciendo sus espacios, de manera que son cada vez menos los jóvenes que pueden estudiar una carrera profesional y menos los que las terminan. Y de quienes pueden titularse, la mayoría no podrá ejercer su profesión.

Recordó que el gobierno federal canceló las partidas que irían a rescatar a cinco universidades públicas, entre ellas la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), a las cuales ya se les había recortado sus presupuestos. “Se trata de un problema que restringe aún más las oportunidades de los jóvenes para tener un mayor nivel de vida”.

Por eso, añadió, Morena impulsa la creación de Escuelas Universitarias. Actualmente hay 17 sedes en todo el país. Se trata, con ello, de apoyar a los jóvenes que han visto truncadas sus aspiraciones a tener una carrera profesional.

“Todos hemos visto a los jóvenes mexicanos ganar premios internacionales en ciencias y en tecnología, en lo que resalta la robótica; sin embargo, las oportunidades que tienen para desarrollar sus proyectos son mínimas, pues carecen de fuentes de financiamiento y de apoyos gubernamentales y privados; realmente urgen programas que les permitan a ellos sacar adelante sus proyectos, y al país desarrollarse tecnológicamente”.

No es casual, dijo, que, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México es el país de América Latina que menos oportunidades ofrece a sus jóvenes, eso se debe a las opciones educativas, de empleo, de ingresos y de emprendimiento.

En lugar de eso, agregó, los jóvenes sufren un acoso tan fuerte, que se han vuelto muy vulnerables: son extorsionados por policías y criminales, son copados por el crimen organizado, son marginados por el sector productivo y son criminalizados por el Estado.

Por ello, a decir de Pantoja Arzola, se requieren programas que impliquen la ampliación de espacios educativos para la formación de profesionales, integración de las universidades con el sector productivo para la realización de prácticas profesionales y para la generación de empleos, fondos de inversión para el desarrollo de empresas basadas en proyectos científicos y tecnológicos, profesionalización de la policía y acciones efectivas para el desarrollo comunitario.

Se trata, advirtió, de impulsar acciones que comprometan a las instituciones, a las empresas y a la sociedad en general a generar opciones efectivas para los jóvenes; ellos deben ser los principales involucrados en el desarrollo del país, no para el futuro; debe ser para ya, para ahora mismo.